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20 + 1 cosas que debes saber antes de ir a Filipinas

El nido

Filipinas es un país increíble con paisajes de ensueño, así como una historia convulsa e interesante que le ha brindado una cultura única con respecto a sus vecinos del sudeste asiático. Tanto si es tu próxima parada en un viaje por la zona o es tu destino particular, te va a venir bien esta serie de consejos que te ayudarán a ubicarte y planificar mejor tu aventura por la zona:

1. Una lengua y muchos dialectos

En Filipinas, actualmente, se hablan muchos dialectos que distan enormemente unos de otros. Algunos de ellos son el Visaya, el Ilocano, el Ibanag o el Pangalatok, aunque el Tagalog es la lengua nacional y el más extendido. En cualquier caso, no te hace falta conocer el idioma: en el 95% del país se habla inglés, pues es la segunda lengua, así que mientras puedas chapurrearlo no tendrás problemas.

2. Las cosas, con tiempo

Las distancias en Filipinas son uno de los mayores engaños para el viajero. Distancias de 400 kilómetros llegan a ser recorridas en seis e incluso ocho horas. Conozco a unos muchachos cuyo viaje en bus duraba diez pero estuvieron veintitrés… nunca, y digo nunca, subestimes el poder del tráfico filipino. Planifica con cabeza y no vayas con el tiempo pegado al culo. Este país no es de esos.

3. El low cost es tu mejor aliado

La compañía Cebú Pacific es el Ryanair de Filipinas. Cada mes saca varias ofertas de vuelos tanto internos como desde Filipinas a alguno de los países cercanos. He llegado a pagarme un vuelo de vuelta a Manila desde Bohol por 500 pesos (10 euros), y encima puedes hacerlo en efectivo desde cualquier 7 Eleven (una vez en Filipinas, claro)… Si vas con tiempo, haz tu ruta y mes a mes ve comprobando la web para ir comprando los billetes. Seguro que encuentras verdaderos chollos.

El Nido

4. ¿Con tarjeta? No, gracias

En este país las tarjetas de crédito son algo que se usa sólo en determinadas partes y comercios de Manila y otras ciudades. Asegúrate de llevar billetes y monedas encima siempre, y procura tener cambio, sobretodo en las provincias. En muchos lugares no hay ni cajeros, y en ocasiones ni siquiera cogen los billetes de mil pesos (el de mayor valor, unos 20 euros).

5. Paciencia

La mentalidad pasiva isleña de Filipinas la exige desde el minuto uno que se pisa el archipiélago. Acostúmbrate a colas irracionalmente largas, esperas algo tediosas y, en caso de hacer alguna gestión, formularios sin fin. Eso sí, siempre con buena cara.

6. Las cucarachas vuelan

Creo que esto no necesita aclaración. La habilidad que nunca deberían haber adquirido, aquí la tienen.

7. Catolicismo para todos

Es la religión mayoritaria, que trajimos los españoles durante los primeros viajes que se realizaron al archipiélago, pero aquí hay algunas variantes así como tradiciones particulares como el Nazareno Negro que resultan curiosas de observar. La otra religión importante aquí es el Islam, que practica una gran cantidad de gente, especialmente en el área de Mindanao, donde hay una región particular llamada Mindanao musulmán.

8. Manila, sí, Manila no

Si, es verdad. Habiendo tanto como hay en Filipinas, ¿por qué vas a quedarte más tiempo del necesario en Manila, que está llena de tráfico y polución y es bastante más cara que el resto del país? Pero hay también aquí bastante legado histórico interesante. Desde la arquitectura colonial de Intramuros hasta el barrio Chino de Binondo, que pueden ser de gran interés turístico.

revolución filipina

Calles de Intramuros en la actualidad

9. Internet del paleolítico

Si eres de esas personas que necesitan revisar su Facebook, Instagram o similares con cierta constancia, tengo malas noticias para tí. En este país, cuatro señores con mucha pasta tienen todo el poder, y han decidido poner tarifas abusivas para aquellos que quieran disfrutar de buen internet. Por tanto, no en muchos sitios existen redes Wifi, las que hay en general no suelen ser nada del otro mundo y las tarjetas SIM de las compañías locales (Globe y Smart, la segunda es algo mejor) funcionan regular, aunque dan suficiente servicio para sobrevivir.

10. Luzón, amor mío

La isla principal de Luzón es uno de los mayores inexplorados por el turista extranjero, que prefieren saltar directamente a las islas del sur a visitar lo que tiene más cerca. Si tienes poco tiempo para visitar el país puede que sea la opción más lógica, pero no olvides que en la isla principal existen lugares fantásticos como el volcán Taal o el Pinatubo, la ciudad colonial de Vigan, las espectaculares terrazas de arroz de Batad, las misteriosas cuevas de Sagada y las playas surfistas de Baler. Entre muchas, muchas otras cosas más.

11. Karaokes everywhere

A los filipinos les encanta cantar. Muchos hasta tienen máquinas de karaoke en casa, en los bares y muchos otros sitios. Lo más normal es que si te gusta juntarte con gente local, acabes cantando en uno u otro momento (o más bien seas obligado a ello). ¡Ve practicando tus mejores graznidos!

Baler

12. De fiestuca

Algunas de las mejores discotecas de todo Asia, como el Pool Palace o el Valkyrie, se encuentran en Manila. De hecho, la vida nocturna de la ciudad es de lo mejorcito y hay posibilidades muy variadas, desde clubs a bares speakeasy. Otros lugares con vida nocturna para salir de fiesta en Filipinas son Boracay, Puerto Galera, Cebú o Davao.

13. Turismo de todo tipo

Filipinas no son sólo playas espectaculares y aguas cristalinas. El turismo de montaña es algo que no puede dejarse pasar, pues se encuentran en el país algunos de los arrozales más impresionantes del mundo, montañas que quitan el habla como el Kiltepan, travesías de hiking y volcanes que se pueden ascender como la perfecta figura cónica del Mayón.

14. Patrimonio hispánico

España es, seguramente, el país que más ha influenciado culturalmente hablando a Filipinas sin contar con los EEUU. Desde la llegada de Magallanes en 1521, estuvimos en el país durante más de 300 años hasta hace menos de 150, lo que ha dejado buen patrimonio en el país (lamentablemente, gran parte de él destruido por los americanos y durante la segunda guerra mundial), empezando por el uso de palabras españolas en dialectos como el Visaya, que suponen un 30% del mismo idioma.

Taal

15. Tierra de malls

El concepto de mall, o centro comercial, es algo que definitivamente fue traído a Filipinas por los americanos, y se han vuelto todo unos expertos en ello: Tienen nada menos que el llamado Mall of Asia, el centro comercial más grande de todo Asia, con pistas de patinaje, norias y hasta fuegos artificiales los domingos. Por otro lado, los malls son lugares comunes donde se hace vida social y suelen disponer de una diversidad mayor de comercios que los que encontramos en España (yo he encontrado una tienda de cómics en uno al lado de casa). Si buscas algo en particular, seguro que en uno lo encuentras.

16. La vida no se acaba en Palawan

Que sí, que El Nido es muy bonito, de verdad, pero hay mucho más en Filipinas para visitar. Aparte de las archiconocidas Bohol, Boracay o la creciente -en fama- Siquijor, existen lugares maravillosos como Malapascua, Gigantes, Siargao, Caramoan, Davao, Catanduanes y un largo etc. de playas y paisajes que te quitarán el habla. Dales una oportunidad y verás lo que encuentras.

17. Turista responsable

Filipinas es un país que está en desarrollo, y en muchos aspectos es tercermundista, a pesar de que Manila, la capital, tenga un centro económico de relativa importancia. Por tanto, el turismo responsable correctamente entendido está aún por conocerse. Procura ser uno de aquellos que respetan el entorno y la fauna. No montes animales, si te interesa la famosa interacción con ballenas ve a Donsol y no a Oslob (por éstas razones) y sobretodo mantén la perspectiva de lo que es correcto. En Filipinas se ofertan muchos packs y viajes que no son demasiado ecosostenibles y nadie te va a prevenir de adquirirlos, pues la mentalidad de preservación aún está en desarrollo.

Mayon

Monte Mayon, visto desde la ciudad

18. Materia de seguridad

Filipinas tiene fama de ser un país peligroso, y aunque en cierto modo lo es, lo mejor es informarse para ahorrarse disgustos. En Manila, barrios como The Fort, Makati o Mandaluyong son por lo general bastante seguros, así como los clásicos puntos turísticos del país como El Nido, Bohol o Cebú. Sin embargo, en algunos puntos de Palawan y en gran parte de Mindanao existen insurgencias de terroristas islámicos (lugares a los que no podrás acceder porque el gobierno veta el paso, por lo general). También se da una rebelión de los llamados NPI, comunistas filipinos que desafían al gobierno y se encuentran diseminados por la geografía del país. Si uno no se pierde por lugares extraños y se mantiene informado, no debería ocurrir nada.

19. Comida 24 horas

Otra cosa no, pero a los filipinos les gusta comer cosa mala. En casi todas partes puedes encontrar comida a cualquier hora, sino es en algún restaurante (muchos abren 24 horas, particularmente en ciudades más grandes) hasta bares o puestos callejeros. En Filipinas existen más de 100 cadenas locales muy prósperas, algunas se han expandido a otros países. ¡No te olvides de probar los platos de la comida local!

20. Winter is coming

Como es de rigor en el sudeste asiático, el uso de aires acondicionados en modo congelador allá donde fueres llega hasta un punto delirante. He visto a gente llevar sudaderas y mantas al trabajo sólo por no bajar el aire acondicionado. No te olvides de llevarte una sudadera a Filipinas por si acaso, sobretodo para los trayectos en autobús o van. Te va a salvar de pasar un mal viaje.

20 + 1. Barato… ¿barato?

Si bien es cierto que en muchos lugares, como en las provincias, los precios bajan y cosas como la comida suelen ser más económicas (entre 2 y 3 euros se puede comer según que sitios), Filipinas tiene fama de ser un país barato cuando en muchos casos no lo es, y de hecho en general la relación calidad precio de los servicios es peor que la de países vecinos del sudeste. Por poner un ejemplo, no esperes pagar menos de 500 pesos (10 euros) por una habitación, ni siquiera en dormitorio, aunque los chollos puedan dar se de vez en cuando.

Graduado en Turismo, mis mayores pasiones son viajar por el mundo y practicar artes marciales. Buscador de aventuras y experiencias, otras de mis aficiones son el diseño gráfico, bucear, el snowboard, los cómics y la escalada.

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