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25 Consejos útiles para viajar por Islandia

Islandia está de moda. La isla ofrece parajes solitarios, espectaculares y alejados, pero no deja estar en pleno auge, lo que hace que cada vez más gente la visite y se plantee ciertas preguntas que esperamos resolver en esta lista. Tras una semana en Islandia he aprendido algunas cosas que dejo aquí en forma de consejos, para que puedas disfrutar de tu viaje tanto como yo lo he hecho:

  1. En Islandia sí se pone el sol. Es habitual pensar que no vas a necesitar linterna o nada para iluminarte en la noche porque en Islandia es de día las veinticuatro horas. No es así. Es posible que sea así en torno a la semana del 21 de junio, el día más largo del año, pero el resto del tiempo hay unas cuatro horas de noche cerrada en verano (y en invierno unas 20). En agosto tienes luz suficiente para montar la tienda de noche, como cuando hay luna, pero no como para ir como si fuese completamente de día.
  2. En Islandia también funcional la teoría de la Torre Eiffel: si quieres ver lo más conocido y espectacular no esperes que esté vacío. Es un país cada vez más de moda y con más turismo, y no es para menos, goza de paisajes espectaculares y parques naturales impresionantes: pero son para todos. Luego, en la carretera, habrá menos gente y sí tendrás esa sensación de estar perdido en la nada, pero en las cataratas principales –skogafoss, deltifoss, godafoss, por ejemplo- siempre hay gente.

    El camping de Skogafoss está lleno, pero permite buenas vistas.

  3. Reserva con tiempo. Por lo mencionado en el anterior punto hay cosas que hay que reservar con tiempo si quieres tener una plaza asegurada: una excursión por un glaciar en Skatafell tiene plazas limitadas, como también las tiene la famosa Blue Lagoon…
  4. A primera hora y a última hora hay menos gente. Valora si te compensa madrugar o irte a dormir tarde. En mi caso reservamos para la Blue Lagoon a las 7AM y creo que fue una decisión muy acertada: las brumas de la mañana y menos gente (aunque mucha también) hacia el lugar más mágico. De hecho, las reservas a las 12AM se agotan rápido, pero es cuando más gente hay. Quizás no sea como para preocuparse porque suele haber plazas, pero el lugar estará más concurrido. Es como ir en barco en Husávik a ver ballenas: si sales a las 10AM seréis veinte en el barco, si sales a las 12AM seréis cuarenta.
  5. Los hoteles son carísimos: valora cámpings, Airbnb, hostels o guesthouses, que son como casas habilitadas por particulares como si fuesen minihostels perfectamente equipados con lo necesario para cocinar.

    Nuestra Guesthouse cerca de Husavik

  6. En temporada alta hay espacio limitado así que reserva con tiempo. Pensad que Islandia es un país con una temporada de turismo de tres meses decentes en cuanto a temperatura y el resto del año es nieve, viento y lluvia. Es como ir más allá del Muro en Juego de Tronos. Como los hoteles son tan caros las reservas para los demás sitios se van agotando, con el aumento de precio que eso supone en los lugares restantes (menos cámpings, eso puedes ir cuando quieras sin más). Nosotros fuimos en Agosto y reservamos en Junio sitios a 40 euros la noche por persona, una semana antes de nuestra llegada podía estar a 70 euros.
  7. Sábados y domingos son más caros. ¿Obvio verdad? Lo normal es ver Reikiavik el primer día y luego dar la vuelta a la isla. Nosotros, al ver que el precio se nos disparaba por tener el primer día en fin de semana, decidimos dejar la capital para el último día y vimos con los precios de guesthouses y hostels bajaban un poco. Amóldate con pequeños cambios que te harán ahorrar dinero.
  8. Los drones están prohibidos en las cataratas. Los drones son los nuevos palos selfie, y para conseguir fotos impresionantes son una herramienta cada vez más utilizada, pero en las cataratas no podrás usarlos. Lo primero porque está prohibido y lo segundo porque esas formaciones naturales sueltan tanto vapor que es como bañar a tu móvil en la piscina.
  9. En verano hace frío y llueve. En agosto la temperatura media son unos 17 grados, y al ser una isla el tiempo cambia mucho. Si tienes suerte tendrás un sol que abriga y si no eres friolero estarás cómodo, pero igual te hace un día de 8 grados con viento y lluvia. En cualquier caso si no te gusta el tiempo que tienes espera cinco minutos y quizás sea lo opuesto a lo que tenías. No te dejes engañar por los islandeses: si ven un rayo de sol salen a la calle como si estuviesen en Ibiza, pero ellos están aclimatados de otra forma.
  10. Valora la posibilidad de alquilar un coche por otras vías que no sea las empresas de los aeropuertos. En nuestro caso alquilamos un coche en Carrenters.is una página que pone en contacto particulares con turistas y, con un seguro de por medio, puedes acceder a mejores ofertas. Como un blablacar de alquiler de coches. Un turismo en un alquiler normal te puede salir a 600 euros una semana y un 4×4 a unos 1000 euros (más lo que te suman en el aeropuerto), a nosotros un 4×4 nos salió a 500 euros (a lo que luego nos hicieron un descuento por tener algunas cosas estropeadas). Era un Suzuki Vitara de 10 años, viejo, pero resistente y que podía ir por todos lados.

    Nuestro todo terreno aguantó todo

  11. Kukucampers o Happycampers, las mejores opciones para los que no les importa dormir en el coche. Estas empresas alquilan caravanas habilitadas con todo lo que necesitas para guardar tu maleta, viajar, cocinar, dormir… reservado con tiempo te puede salir, según sus web, a unos 900 euros la semana. Caro pero a eso no le tienes que sumar hoteles, ni hostels, tan sólo cámpings para tener baño.
  12. Las carreteras sólo permitidas para 4×4 no significan que un turismo no pueda hacerlas. Esto es una de las mayores preocupaciones para los que van a Islandia, y tiene sentido. Pero vamos a poner un ejemplo para ilustrar lo que pasa: ¿verdad que tú has metido tu turismo por carreteras de montaña cuando vas al pueblo? Pues imagina que esa carretera de montaña dura horas. Las F-roads se pueden hacer con un turismo, pero tienes que ir mucho más lento. Por el camino hemos visto a Toyotas Aygo, que son como latitas con ruedas, recorrer carreteras F… a su ritmo, pero podían. Un cuatro caminos como un Captur puede sobrado. Ahora bien: el gobierno islandés deja claro en una señal antes de cada carretera de ese tipo que te recomienda que seas 4×4. ¿Por qué? Porque si te pasa algo el seguro seguramente no lo cubra (ni a ti ni al coche). Así que bajo tu cuenta y riesgo, como cuando vas al pueblo, metes el coche donde quieras, aunque eso suponga ir muchísimo más despacio.
  13. El autostop no es nada raro. Si no quieres meter tu turismo en un carretera rara puedes aparcar tu coche y  hacer autostop hasta que un alma solidaria y turista que esté de camino al mismo sitio te lleve. No es nada raro ver autoestopistas en las zonas más famosas. Algunos pagan con chocolate y todo.
  14. Si google te dice que de un sitio a otro se tardan 3 horas calcula 4. Islandia es un sitio impresionante y dan ganas de pararse en todos lados a hacer fotos. Cuenta con eso para tus viajes porque si no vas a tener la sensación de perderte bastante. No es raro que haya zonas de descanso cada poco tiempo para que contemples un paisaje espectacular, o que los conductores paren en medio de la nada a hacer fotos. Lo merece. Y eso va sumando minutos. Pero es parte de la gracia. En nuestro caso hubo un par de recorridos que los hicimos con prisa por no llegar tarde y nos dio rabia no poder parar. Puede ser una granja de renos, un lago lleno de cisnes… o una solitaria ducha de agua caliente en medio de la nada. Como decimos: los parones cada cierto tiempo son parte de la experiencia.

    Cosas así en medio de la nada. Y sí, con agua caliente.

  15. Mira bien las reglas de tráfico en Islandia. El límite es 90 en las carreteras principales y en cuidad 50. Y la mayor parte de accidentes que tienen es por gente que vuelca o se sale de la carretera al no respetar el límite. Te recomendamos que veas esta guía oficial que el gobierno de Islandia hizo para los turistas. Muy entretenida.
  16. Los Islandeses son los mediterráneos de los países nórdicos. Tienen un gran sentido del humor, su expresión más usada es “þetta reddast” (pronunciado como “zata ratast” más o menos) y significa “ya se resolverán las cosas por sí solas”, son amables y generosos. En contraposición son despreocupados y no les gusta esperar colas. Todo eso se traduce en la conducción: si cuando el semáforo se pone en verde no estás avanzando ya te pitan, si vas lento te pitan, se olvidan de los intermitentes en las rotondas y si no coges las incorporaciones a tiempo no te dejarán pasar. Para los mediterráneos conducir aquí es como conducir en casa, pero si eres como yo, que nunca supero el límite, sobreindico con los intermintentes y me gusta la calma y el respeto extremo, es posible que no debas ser el conductor del grupo. Por tu salud mental más que nada.
  17. Mínimo 8 días. Si quieres dar la vuelta a la isla necesitarás 8 días mínimo para ver todo lo importante. Nosotros fuimos con 7 y sacrificamos un par de sitios y hubo dos o tres días que fuimos un poco agobiados para llegar bien. Un día más nos habría hecho respirar tranquilos. Las vacaciones son para disfrutarlas e ir con tiempo es mucho mejor.
  18. Las penínsulas del norte o en general la “mitad de arriba” de la Isla está más vacía. Se trata de zonas menos visitadas y con grandes paisajes, aunque quizás menos conocida. Si quieres perderte y alejarte del turismo de masas te recomendamos que no descartes estas zonas. (Además, por algún extraño motivo climatológico son más calurosas que el sur, aunque sea unos grados).
  19. Islandia es porno para geólogos. Es una tierra viva, el país más joven del planeta geológicamente hablando y con una gran cantidad de elementos en el paisaje que sólo se entienden si vas con alguien que sepa del tema. En mi caso mi pareja es geóloga y he de decir que he aprendido una barbaridad en una semana. Entender cómo funcionan las placas tectónicas, los volcanes, los géisers -la palabra islandesa más famosa, probablemente-, las plantas de energía a partir del agua o la tierra, etc. es parte de este viaje así que recomiendo prestar mucha atención a las explicaciones científicas. Apasionante.
  20. No sólo hay paisajes, también historia vikinga muy interesante. En mi caso soy un apasionado de los países nórdicos y la historia de los vikingos, por lo que creo que es una pena olvidarse que parte de la historia de Islandia es la historia de exploradores que descubrieron América o de vikingos que dieron lugar a las sagas épicas medievales que inspiraron al mismísimo Tolkien. Hay muchos museos que tratan el tema aunque destaca el museo de la colonización en Boargarnes, a una hora de Reikiavik.
  21. Valora la situación económica del país al que viajas. Esto te vale para cualquier viaje pero es importante estar al día y leer las noticias. Islandia tuvo una crisis financiera enorme en el 2010-2012, y era muy barato (en términos nórdicos, que son caros de por sí). En el 2017 los precios se han incrementado un 20% con respecto a esos años y seguirá subiendo gracias a que tienen mucho turismo y una situación boyante. La gasolina, por ejemplo, está a 1,70.
  22. Compra la comida en los supermercados Bonus, los del cerdito. Son los más baratos, pudiendo llegar a ser tres veces más baratos que los demás, especialmente en la capital. Mira en google dónde hay uno de estos establecimientos y calcula que es ahí donde debes comprar.
  23. No es necesario que cambies moneda: cualquier cantidad, por ridícula y absurda que sea, la puedes pagar con tarjeta. Islandia es muy moderno y eso implica que la moneda física está desapareciendo. En cualquier lado puedes pagar lo que sea con tu tarjeta, aunque sea un chicle. Nosotros no cambiamos dinero ni lo necesitamos en todo el viaje. Encontrar un sitio donde no acepten tarjetas es como encontrar una aguja en un pajar (aunque en la guía LonelyPlanet destacan que el único sitio donde sólo se puede pagar con efectivo es en la faloteca de Reikiavik, por si te interesa visitar un museo de penes). Es importante que cuando te den a elegir con el datáfono si quieres pagar en coronas (kr) o euros elijas coronas, que te cobran menos interés así.
  24. Si quieres ver auroras boreales es mejor en invierno… y aun así necesitarás suerte. Para ver buenas auroras boreales lo ideal es que sea invierno, el cielo esté despejado, no haya luna –para que no ilumine-, y que coincida con un año en el que la actividad solar haya sido más intensa (suele ser cada 13 años, el último en el 2012). El que escribe tuvo todas estas condiciones en el norte de Noruega y Suecia y pese a eso no se vieron bien las auroras boreales. Es una lotería. Evidentemente puedes mirar el mapa del tiempo local y de auroras que informa de eso pero has de saber que no es fácil.
  25. Hay conexión a internet en toda la isla. ¿Hemos mencionado ya que Islandia es muy moderno? Pues eso: ahora que la UE ha permitido las conexiones europeas sin tarifa extra estamos de enhorabuena, más sabiendo que en cualquier sitio de la isla, por remoto que sea, puedes tener internet en tu móvil.

Consejo extra: disfruta. Islandia es posiblemente el país más raro y exótico de Europa. Está muy lejos y es absolutamente impresionante, si lo puedes visitar has de considerarte afortunado y disfrutarlo por aquellos que quieren ir y no pueden. ¡Buen viaje!

 

Periodista, con lo bueno y con lo malo. Amante de la historia, la actualidad, la tecnología, los videojuegos, los viajes y la música.

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